domingo, 7 de septiembre de 2014

GOYA Y JOVELLANOS

Francisco de Goya, Retrato de Gaspar Melchor de Jovellanos
 
 
 
Definitivamente, y no pienso cambiar de opinión hasta el fin de los tiempos, es el cuadro que más me gusta y emociona de toda la pintura clásica española. Goya no pinta únicamente el retrato de su buen amigo Jovellanos, o el de un intelectu...al y político capaz, sincero y honesto, en sus horas más bajas. Pinta esencialmente el fracaso colectivo de un país, al que el asturiano Gaspar Melchor de Jovellanos quiso cambiar y modernizar y no le dejaron. ¿Quiénes no se lo permitieron? Buena pregunta, y muy apropiada para plantearla desde nuestro propio presente. El tema, como se ve, viene de antiguo... Dentro de unos días volveré al Prado para contemplar de cerca, una vez más, la impresionante lectura (social, crítica y política) que Goya hizo del desamparo y la melancolía, alejándola (de ahí su modernidad) de postulados clásicos o mitológicos. "Estoy solo y me han dejado solo", parece gritarnos, muy humanamente, uno de los más brillantes intelectuales y juristas de la Ilustración española.
 
(Publicado en Facebook el 29/08/2014)

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